Renta Básica Universal. Una propuesta contra el liberalismo salvaje
La definición de la renta básica (RB) es clara y sencilla: la RB es un ingreso pagado por el estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cual puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva. La organización internacional creada en 1986 para la promoción de las ideas relacionadas con la RB, el BIEN (Basic Income European Network) define a la RB con otras palabras, pero con un contenido idéntico: A basic income is an income unconditionally granted to all on an individual basis, without means test or work requirement
Se puede resumir el substrato de la propuesta de la RB como sigue:
Las sociedades más opulentas y las que no lo son nada generan en un extremo personas extremadamente ricas y, en el otro, pobres de solemnidad. Este hecho, que el Informe sobre el desarrollo mundial 2000/2001: Lucha contra la pobreza del Banco Mundial constata, no es consecuencia de ninguna ley o certidumbre natural a la que no sería razonable oponer resistencia (como irrazonable sería resistirse a la evidencia de la ley de la gravedad, o a la seguridad de que compartimos un porcentaje mayor de ADN con los gorilas que con los anélidos). La pobreza es una opción social, es el resultado agregado, unas veces muy mediato e indirecto, otras, no tanto, de decisiones que toman personas –a veces, muy pocas_ de carne hueso. Como fabricar armas, como asegurar a determinado grupo el salario de por vida, como condenar a otros grupos a la más absoluta inseguridad laboral, como permitir que unos pocos acumulen fortunas fantásticas o como asignar una partida de los Presupuestos Generales a la Casa Real. Justificables o infames, estos pocos ejemplos son opciones sociales.
Los remedios diseñados para hacer frente a la pobreza han sido muy diversos. Pero la propuesta de la RB no se limita a ser una “buena propuesta contra la pobreza”, lo que vale la pena subrayarlo, ya podría ser suficiente razón en su favor. No solamente estamos en unas sociedades donde el paro es importante (aunque nos encontremos en una de las fases mejores comparadas con los últimos 4 o 5 lustros), sino que la precariedad laboral es muy elevada y el descontento con el trabajo remunerado que se realiza está también ampliamente extendido (causa, como es harto sabido y como remarcan muchos autores, de grandes ineficacias laborales y económicas). Estas tres realidades, pobreza, precariedad y descontento laboral, forman el substrato de la propuesta de la RB.
Ahora bien, dos son las objeciones que se han presentado a la RB. Por un lado la posibilidad de que fomente el parasitismo. Por otro, la imposibilidad técnica de realización.
La primera crítica —el que la RB incentivará la pereza y el parasitismo— puede ser dividida, según quien la profiere, entre aquéllos que equiparan todo trabajo a trabajo remunerado en el mercado y aquéllos que, aun reconociendo que el trabajo es una realidad más amplia que la descrita por el trabajo remunerado en el mercado, consideran que el parasitismo y la pereza se extenderían a todos los ámbitos del trabajo, es decir, además del remunerado, el doméstico y el voluntario. Por parasitismo entiendo algo tan concreto como aquel estado según el cual quien cae en él obtiene un beneficio, pero deriva parcial o totalmente el coste hacia otra persona. La primera parte en que he dividido la crítica supone algo inadmisible y, por eso mismo, su objeción está seriamente mutilada ya de entrada. La RB, por el hecho de evitar las trampas de la pobreza y del paro, no solamente no incentivaría la pereza, sino que no habría motivos para no querer trabajar remuneradamente relacionados con la pérdida de un subsidio condicionado. La segunda parte en que he dividido la primera crítica es aún más débil, si ello fuera posible, que la anterior. Liberar tiempo de un tipo de trabajo, el remunerado, puede facilitar que se invierta en los otros, el voluntario y el doméstico. Pensar que, al contrario, este tiempo liberado sería empleado parasitariamente por la mayoría social o por una amplia minoría, es tener una opinión poco fundamentada de la psicología de nuestra especie. Hay tres tipos diferentes de necesidades: las de confort individual, las de confort social y las de estímulo. Las terceras, que no son de seguridad sino necesidades de estímulo, de no satisfacerlas podemos llegar a aburrirnos mortalmente, por mucho confort y seguridad que podamos tener. Suponer que una RB estimularía la pereza y el parasitismo es dar por sentada una psicología humana sin necesidades de estímulo. Además, poco tiene que ver con lo que podemos observar en nuestra vida cotidiana. Mucha gente que tiene ciertas necesidades cubiertas dedica tiempo al trabajo de formación, de solidaridad y de cuidado de los suyos. Mas, una vez afirmado lo anterior se ha de admitir que la RB abre la posibilidad al parasitismo y a la pereza que es una afirmación más débil que la discutida hasta aquí (permitir es más suave que incentivar). Es una puerta abierta a cualquiera, cierto. Ahora sólo la tiene una pequeñísima fracción de la ciudadanía: los que pueden vivir sin necesidad de trabajar remuneradamente. Que lo hagan efectivamente o no dependerá de otras cosas, pero tienen la oportunidad de hacerlo.
Respecto a la segunda objeción, la problemática técnica de cómo ponerla en funcionamiento podemos decir que el criterio para establecer la cantidad puede ser: toda la población considerada recibirá la misma cantidad, o tendrá alguna diferencia según la edad (hasta la mayoría de edad, la mitad de la cantidad de RB asignada a los adultos, por ejemplo). La cantidad establecida también puede variar mucho según el criterio seleccionado: el umbral de la pobreza, el salario mínimo interprofesional o la pensión media, por poner sólo tres posibles referencias. Hay propuestas que, de forma provisional, proponen cantidades inferiores a estos criterios. Creo que la cantidad mínima, al menos para la población adulta, debería estar en cualquier caso por encima del umbral o línea de la pobreza, en la definición establecida por la Unión Europea. En caso contrario, buena parte de las virtudes atribuidas a la RB, algunas de las cuales ya han sido apuntadas aquí, quedarían mutiladas si no completamente anuladas.
Ahora bien, ¿se puede hacer esto realmente? a continuación os dejo un informe en el cual se muestra que la RB es posible en España. El informe es de 1999, por lo que los números cambiarían, pero no la posible aplicación
Informe sobre la aplicación de la renta básica en España
Se puede resumir el substrato de la propuesta de la RB como sigue:
Las sociedades más opulentas y las que no lo son nada generan en un extremo personas extremadamente ricas y, en el otro, pobres de solemnidad. Este hecho, que el Informe sobre el desarrollo mundial 2000/2001: Lucha contra la pobreza del Banco Mundial constata, no es consecuencia de ninguna ley o certidumbre natural a la que no sería razonable oponer resistencia (como irrazonable sería resistirse a la evidencia de la ley de la gravedad, o a la seguridad de que compartimos un porcentaje mayor de ADN con los gorilas que con los anélidos). La pobreza es una opción social, es el resultado agregado, unas veces muy mediato e indirecto, otras, no tanto, de decisiones que toman personas –a veces, muy pocas_ de carne hueso. Como fabricar armas, como asegurar a determinado grupo el salario de por vida, como condenar a otros grupos a la más absoluta inseguridad laboral, como permitir que unos pocos acumulen fortunas fantásticas o como asignar una partida de los Presupuestos Generales a la Casa Real. Justificables o infames, estos pocos ejemplos son opciones sociales.
Los remedios diseñados para hacer frente a la pobreza han sido muy diversos. Pero la propuesta de la RB no se limita a ser una “buena propuesta contra la pobreza”, lo que vale la pena subrayarlo, ya podría ser suficiente razón en su favor. No solamente estamos en unas sociedades donde el paro es importante (aunque nos encontremos en una de las fases mejores comparadas con los últimos 4 o 5 lustros), sino que la precariedad laboral es muy elevada y el descontento con el trabajo remunerado que se realiza está también ampliamente extendido (causa, como es harto sabido y como remarcan muchos autores, de grandes ineficacias laborales y económicas). Estas tres realidades, pobreza, precariedad y descontento laboral, forman el substrato de la propuesta de la RB.
Ahora bien, dos son las objeciones que se han presentado a la RB. Por un lado la posibilidad de que fomente el parasitismo. Por otro, la imposibilidad técnica de realización.
La primera crítica —el que la RB incentivará la pereza y el parasitismo— puede ser dividida, según quien la profiere, entre aquéllos que equiparan todo trabajo a trabajo remunerado en el mercado y aquéllos que, aun reconociendo que el trabajo es una realidad más amplia que la descrita por el trabajo remunerado en el mercado, consideran que el parasitismo y la pereza se extenderían a todos los ámbitos del trabajo, es decir, además del remunerado, el doméstico y el voluntario. Por parasitismo entiendo algo tan concreto como aquel estado según el cual quien cae en él obtiene un beneficio, pero deriva parcial o totalmente el coste hacia otra persona. La primera parte en que he dividido la crítica supone algo inadmisible y, por eso mismo, su objeción está seriamente mutilada ya de entrada. La RB, por el hecho de evitar las trampas de la pobreza y del paro, no solamente no incentivaría la pereza, sino que no habría motivos para no querer trabajar remuneradamente relacionados con la pérdida de un subsidio condicionado. La segunda parte en que he dividido la primera crítica es aún más débil, si ello fuera posible, que la anterior. Liberar tiempo de un tipo de trabajo, el remunerado, puede facilitar que se invierta en los otros, el voluntario y el doméstico. Pensar que, al contrario, este tiempo liberado sería empleado parasitariamente por la mayoría social o por una amplia minoría, es tener una opinión poco fundamentada de la psicología de nuestra especie. Hay tres tipos diferentes de necesidades: las de confort individual, las de confort social y las de estímulo. Las terceras, que no son de seguridad sino necesidades de estímulo, de no satisfacerlas podemos llegar a aburrirnos mortalmente, por mucho confort y seguridad que podamos tener. Suponer que una RB estimularía la pereza y el parasitismo es dar por sentada una psicología humana sin necesidades de estímulo. Además, poco tiene que ver con lo que podemos observar en nuestra vida cotidiana. Mucha gente que tiene ciertas necesidades cubiertas dedica tiempo al trabajo de formación, de solidaridad y de cuidado de los suyos. Mas, una vez afirmado lo anterior se ha de admitir que la RB abre la posibilidad al parasitismo y a la pereza que es una afirmación más débil que la discutida hasta aquí (permitir es más suave que incentivar). Es una puerta abierta a cualquiera, cierto. Ahora sólo la tiene una pequeñísima fracción de la ciudadanía: los que pueden vivir sin necesidad de trabajar remuneradamente. Que lo hagan efectivamente o no dependerá de otras cosas, pero tienen la oportunidad de hacerlo.
Respecto a la segunda objeción, la problemática técnica de cómo ponerla en funcionamiento podemos decir que el criterio para establecer la cantidad puede ser: toda la población considerada recibirá la misma cantidad, o tendrá alguna diferencia según la edad (hasta la mayoría de edad, la mitad de la cantidad de RB asignada a los adultos, por ejemplo). La cantidad establecida también puede variar mucho según el criterio seleccionado: el umbral de la pobreza, el salario mínimo interprofesional o la pensión media, por poner sólo tres posibles referencias. Hay propuestas que, de forma provisional, proponen cantidades inferiores a estos criterios. Creo que la cantidad mínima, al menos para la población adulta, debería estar en cualquier caso por encima del umbral o línea de la pobreza, en la definición establecida por la Unión Europea. En caso contrario, buena parte de las virtudes atribuidas a la RB, algunas de las cuales ya han sido apuntadas aquí, quedarían mutiladas si no completamente anuladas.
Ahora bien, ¿se puede hacer esto realmente? a continuación os dejo un informe en el cual se muestra que la RB es posible en España. El informe es de 1999, por lo que los números cambiarían, pero no la posible aplicación
Informe sobre la aplicación de la renta básica en España


2 Comentaris:
M'esperaré a una nova entrada on soluciones qui tindria el dret d'obtindre la renta bàsica i qui no...
Si es pot acabar el llibre de Filosofia en dos hores setmanals i en menys temps perque el profe de Filosofia se'n va de viatge...no s'ha de poder aplicar la renta bàsica?!
Per suposat que si! :)
Jesús no ens has dit els autors que entren per al pròxim examen...Plató i Adam Smith no?
Andrea
P.S.: Jesús, Gema la de física i química ve al dinar de l'assut el dia 23 i també té sopar amb els de 4t d'E.S.O....aixina que no tens excusa...ni filles que són bellees del foc!!xDDD
Hola Jesús!
Aquesta mesura la calificaria de simple, útil i hui en dia quasi imprescindible.
Però, és clar, aixó de simple requerix acotar-ho un poc. És simple si es decidira aplicar, ara, el conseguir que la gent moga un dit per demanar aquesta mesura és més difícil, i més difícil encara que s´acceptara.
El exemple més clar és pot contrastar amb un cas d´actualitat "els pirates somalís".
Aquestos són gent tret de l´Àfrica més pobra i demacrada, que les mafies els contraten per atracar els vaixells però al cap i a la fi no són ells que s´enduen els botins si no les mafies. Quines solucions s´estan proposant? Pagar una constant vigilància militar amb el qual podrien defendres d´aquests anomenats pirates. Doncs bé a primera vista, no sembla tampoc res inhumà, els pescadors tampoc no es mereixen ser seqüestrats, però, va ser l´altre dia quan va eixir en la tele un especialista en negociar amb els pirates diguent que amb la meitat dels diners que es gasten amb militars podrien fer sistemes de reg i infraestructures en general que quasi liquidarien la pobressa a tota Somàlia.
Clar, si feren aixó la gent no seria tan pobra, i no treballaria a les fàbriques inhumanes per tan poc, que restaria beneficis a les multinacionals d´occident.
I no sols aixó, imaginem que ara el nostre president decideix utilitzar els diners en militars per a ajudes als pobres, els "lobies" de les empresses de tots els països es menjarien als seus presidents per a que li pararen els peus.
El que vull expressar amb aquest comentari tan extens, és que qualsevol tipus de xicotet pas cap al progrés, per culpa de l´egoisme, la codicia etc es fa una passa de gegant quasi impossible de realitzar.
Adèu.
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